Entrevista Pepe Laso. Molt interessants paraules d’un dels millors.

Pepe Laso: “Scariolo ha dicho ‘con esos no voy’, y por eso ponen a un funcionario”

Estrenamos “Personajes TaF” con una visión sobre nuestro baloncesto por parte de uno de los grandes sabios del mismo en España. En una entrevista de Antonio Rodríguez y José Manuel Puertas, Pepe Laso se abre para analizar la situación actual del deporte de la canasta en España.

Hubo una ocasión la el que el pabellón Pisuerga fue testigo de las evoluciones de un chaval de 21 años, llamado Pablo Laso. Rápido, agresivo y explosivo, que a su pronta edad ya llevaba 3 temporadas con la titularidad a cuestas de su club de casi siempre, el Baskonia (Caja de Álava durante sus 3 primeras campañas, Taugrés durante las siguientes 9). Aquel día, enfrentado al Fórum Filatélico de Valladolid, todas las miradas, incluido la suya, estaban puestas en el banquillo local. ¿El entrenador de casa? Pepe Laso. Su padre. Un oportuno periodista, en una entrevista conjunta, les preguntó: “Y en casa, ¿de qué se habla?” Pablo encogió los hombros y confirmó: “De baloncesto”.

-Yo, ahora con mi hijo Pablo, no puedo hablar de baloncesto. Él es catedrático y yo soy maestro de escuela. ¿De qué podemos hablar? Si de repente me dice ‘En el doble bloqueo de no sé qué…’ y le digo ‘Pablo, no sigas. No me interesa’. Yo sí le puedo decir que fulanito bloquea muy mal, que no va duro… sobre actuaciones de jugadores. Pero toda esa puta estrategia de tal, a mí se me escapa.

Es Pepe Laso. Maestro de escuela por vocación. De escuela de baloncesto. En estos momentos, del Canoe madrileño a sus 74 años. Ayudante del entrenador de su equipo junior, equipo en formación.

-Cuando con lo que juegas es gente que quiere jugar, puedes canalizar, quitar los errores, pero no enseñar las virtudes. Las virtudes las tienen que tener ellos. Primero intentamos hacer entender a los chicos que tú primero pásala y después haz lo que quieras. Están acostumbrados a pásala y luego cortas por delante, cortas por detrás, vienen por arriba o por abajo. Eso les ha costado más de lo que yo creía. Pero ahora lo hacen encantados. Hace poco jugamos frente al Real Madrid. Y el Madrid junior me pareció un equipo muy parado, muy parado. Con buenos jugadores, pero muy pendientes de…no sé cómo decirte, de lo que será importante dentro de cinco o seis años, cuando sean jugadores, el que salga jugador. Pendientes de no equivocarse, de hacer puño, de hacer cosas estudiadas…Entiéndeme, muchas cosas. Camiseta, cuernos, la dos… en vez de pensar ‘vamos a pensar en pegarnos con estos tíos y a partir de que nos equivoquemos, iremos corrigiendo’. Os lo cuento y me doy cuenta que es muy difícil transformar eso. Porque los entrenadores, ¿qué bagaje tienen los entrenadores? Pues los grandes clínics del curso nacional y la televisión, donde sacar sus impresiones. Entonces, todo lo que ven los entrenadores, no es enseñanza: es cátedra.

Pepe Laso cuenta con un historial peculiar. Jugando con poco más de la veintena, decide retirarse por el desencanto de no ser destacado ni de contar con minutos, cuando meses antes había sido internacional. La Federación Española le asignó como entrenador del Equipo Nacional en algunas de sus categorías inferiores, ayudado por Xabier Añúa. En la Selección junior, dirigió entre otros, a un chico del Estudiantes llamado Aíto García Reneses. Años después, precisamente Añúa le convence para que descuelgue las botas y siga jugando, en esta ocasión en el País Vasco, la que ha sido su casa muchos años. El Águilas de Bilbao y el KAS vitoriano.

-Me retiré con 20-21 y la Federación me dio una Selección. Yo era un pésimo estudiante, porque el balón me obsesionaba y acabé en aquella selección junior cuando dejé de jugar. Luego me dijo Añúa que me viniera aquí a jugar. Yo tenía unas grandes broncas con mi padre y me dijo mi madre ‘Mira, vete porque aquí van a saltar chispas’ Y me fui con una maletita para estarme una temporada, hasta que se calmaran los ánimos familiares y ahí he estado casi 50 años. Yo he sido en dos etapas internacional y nunca entre los 20 y 30 años. Yo no creo que haya gente en su carrera así. Yo fui internacional con 19, desaparecí del circuito y volví a aparecer con 31-32, gracias a Díaz Miguel. Es una carrera un poco sorprendente.


De hecho, puede que no haya nadie en el mundo, como en este caso Antonio Díaz Miguel, que durante su periplo como Seleccionador Nacional, convoque a un jugador y años después lo haga con su hijo (Pablo Laso disputó el Eurobasket de Zagreb’89 como primer torneo oficial). Sus inicios como jugador y aquellas primeras sensaciones, aún perduran en sus lecciones.

-Si tuviera que pensar en mí como jugador, era muy indisciplinado en el juego. Como persona, no tanto. Que también. Yo era el típico listillo que hacía lo que le daba la gana. Ahora ha empeorado, porque de los que podrían hacer lo que les diera la gana, sobre todo en edades jóvenes, a algunos les cortan de tal manera las alas que ese talento lo van perdiendo. Al jugador talentoso se le prohíbe mucho: jugar muchos sistemas, copiar a los entrenadores seniors…pues entonces el jugador pierde un poco de libertad, de su propia intuición. Y es un problema. Aquí, por ejemplo, no tenemos ningún sistema. Ni uno. Si quieres preguntar por aquí, no atacamos la zona, no atacamos hombre… ellos juegan como quieren. Marco algunas normas y van cogiendo una forma de jugar que nos funciona y que es muy mala para los equipos que quieren hacerte un scouting. ¡Que yo no sabía que en junior hacen scouting! Pero, ¡Qué barbaridad!.

Pepe Laso enseña baloncesto, deporte que como juego tiene reglas, métodos, trucos. Y todos los hay que aprender y eso lleva su periplo. Los tiempos de hoy día parecen exigir inmediatez en los resultados, en los éxitos, en llegar a lo más alto. La maquinaria se acelera, se intentan acortar plazos.

-Yo digo que para dar clase a unos niños de 13 años, lo mejor es un profesor para niños de 13 años, no un catedrático de la universidad. Tú para enseñar, debes enseñar cómo tirar, cómo botar, cómo pasar… y no es fácil. Yo he llegado a la conclusión de que no es fácil. Hay que estar con alguien que le guste eso, no se puede explicar. Falta cultivar la intuición. Qué más quisiera que la intuición fuera tan fácil como decir, cortas por delante o por detrás. Eso, son dos opciones. El problema está cuando le dices ‘corta por dónde quieras’. A ti también te crea un conflicto, porque si corta mal, hay que sabérselo corregir. Lo primero que hay que intentar con los chicos es que se diviertan. Es una de las grandes batallas. Los jugadores tienen que divertirse y que tengan entrenamientos de una hora. Y generalmente yo veo a los entrenadores que gastan mucho tiempo moviendo a los jugadores… la moda de los estiramientos, que viene de la ACB, de los grandes jugadores. Pero es que los jugadores mayores juegan 80 partidos y tienen que recuperar en una semana lesiones de cuatro semanas. ¿Cómo va a valer lo de jugadores como mi hijo que con 17 años, que no podía dejarle quieto en casa, se cogía la pera después de comer y se bajaba al colegio, con el Pablo Laso con 32 años, que se levantaba por la mañana y estaba sentado al borde de la cama 10 minutos, moviendo los pies para que se le empezaran a mover?

-Yo veo que los entrenamientos se unifican. Pero yo no puedo compartir con algunos entrenadores el que saquen a algunos jugadores a correr al parque. ¿Correr al parque? ¡Pero si una pista tiene 28 metros! ¿Para qué valen en baloncesto 30 minutos de carrera continua? Y veo cómo funcionan las canteras. Mira, yo he visto media docena de jugadores que eran NBA. Uno es Javier Vega. Yo veía a Vega hace 5 años. Un físico…pero le sacan a correr, el gimnasio…El gimnasio es muy cómodo, porque no hay que pensar. 10 repeticiones, haces 8 si estás cansado y el preparador físico tampoco se va a enfadar contigo.

-Ahora hay mucha información, constantemente. Yo siempre digo que la información, no es conocimiento. Antes, la información era muy pequeña y los jugadores jugaban mucho más. Es lo de los negros del Bronx, ¿no? Esos tiran con viento y sin viento. Entonces, esa exageración de información hace que te emborraches, que terminas sacando un scouting de por qué perdimos el domingo… El Real Madrid perdió con nosotros y estoy seguro que no han reflexionado en una cosa. Yo tuve un jugador que iba con un treinta y tantos por ciento total y metió 11/11. Si hay un tío que mete 11/11 y otro par de ellos tienen un 70%, el discurso es bastante sencillo. ‘¡Joder, es que las han metido todas!’. Pero eso no está en el discurso, no lo dice nadie. Yo, para justificar las victorias de unos y otros, me voy al porcentaje de triples. Ninguno que baje de un 25%, gana. ¡Y es tan claro! Si el otro equipo tiene un tío como Carroll, que con su defensor cargado sobre las espaldas, la puede meter a 9 metros, es un factor determinante. Entonces, hay tanta información, que creo que los entrenadores jóvenes se montan un pollo… Si tu equipo las falla debajo y tienes unos pívots que la fallen debajo, no les hagas muchas más jugadas. Que las metan debajo solo durante los entrenamientos, ¿no?.

 

Resultados en canteras, que luego se reflejan en la élite nacional, allá donde su hijo Pablo Laso destaca y se asienta, donde hace una apuesta por seguir en ella, atrayente para el aficionado, para el propio baloncesto y por desgracia, diferente.

-El juego de Pablo requiere del acierto. Hay equipos que pueden ganar no acertando, que son los de Messina, Scariolo… haciendo que el otro anote menos que tú, llegando igualado al final. Sabiendo que esto se va a decidir en cinco jugadas porque en definitiva, el planteamiento es ese: no nos cogen ocho puntos. Y si nos lo cogen, a ver si tenemos una racha de tres ataques… Y hay otro estilo muy arriesgado ,que es el de a toda pastilla, lo cual te obliga a anotar. Porque claro, si Carroll falla esos tiros tan arriesgados, el otro equipo lo que no te permite, es el juego de recuperar. Ahora les va bien así, pero cuando vaya pasando la temporada, no lo sabes. Yo también tengo que decir que creo que el desarrollo de la temporada es tan importante como el título. Creo en que el Palacio de Felipe II se llena. Y si el Madrid no gana ni la liga ni la Copa de Europa, ¿qué hay? ¿cambiarlo y volver a Plaza? Yo, desde luego, no. Y lo veo en el fútbol. Soy más del Barça que del Madrid, porque me divierte más. ¿Y qué, porque pierden una liga hay que cambiar todo el proyecto? Volviendo al baloncesto, el Madrid puede ser campeón de Europa, pero es más improbable. Hay otro tipo de baloncesto que te lleva más fácil a ese título final.

El Real Madrid. Club grande, histórico, elitista… con todo lo que ello conlleva. Muy complejo.

-Lo que intenta Pablo (Laso) es que el jugador que hace bien una cosa, haga eso. Por ejemplo, a Carroll le ha dicho ‘tú tira los triples que te vengan en gana’. Defendido o no defendido. Hay algunos que los tira con la mano del defensor en la cara. Pero no se va a llevar la bronca. Y a Sergio (Rodríguez)… Hay veces que lleva el balón pegado a la mano, que se le va a acabar el tiempo y no verás a Pablo que le diga, ‘¡pásala, pásala!’. No. ¿Tú puedes romper a los tíos? Rómpelos. Alguna vez te equivocaras, pero rómpelos. Por ejemplo, Tomic no le hacía caso. Le decía ‘necesito que vayas al tiro libre’ (forzar faltas personales) y no va al tiro libre. Quiere tirar de tres metros. Hay un maestro en esto, que es Messina. Ettore, a cada jugador le pide cada año dos cosas que tiene que mejorar y les decía: ‘Si a final de temporada no haces estas dos cosas, no te renuevo’. Lo que pasa es que Messina en el Madrid lo hizo todo por decreto, en una casa complicada y difícil. Y cuando se le pusieron enfrente los jugadores, se acabó. Pero Messina es un fantástico entrenador. Fracasó por no conocer la casa. El Madrid es un ministerio y hay gente en el ministerio a las que no se puede valorar por sus conocimientos. Se valora la fidelidad. Ten en cuenta que lo primero que dice el Madrid es que ‘somos diferentes, tenemos señorío‘. Y yo soy de los que creo que el señorío te lo tienen que decir los demás. Quien presume de señorío, no lo tiene. A Saporta o Bernabeu no se les ocurría decir eso.

Vivimos tiempos en los que parece existir un baloncesto standard en Europa, frente a un estilo arriesgado. Y desde las gradas, unos aficionados que pasan por taquilla y que buscan victorias. ¿De cualquier manera? ¿Tienen el arrebato y el derecho a pedir otra cosa?

-Queremos hacer unos juicios técnicos sin dar al público la opción de escoger, que es lo que hacen en Estados Unidos. En Estados Unidos, el público escoge el tipo de baloncesto que quiere, porque si no, no van. El baloncesto de la NBA me parece muy bueno. Cuando lo ves en directo, cambias las percepciones. Este baloncesto que vemos que no defienden, que tal y que cual… cuando los ves y directo y estás en una buena localidad y ves esos físicos, dices ‘¡pero qué tonterías estoy diciendo!’. Mira, voy todos los años. Me invitan. El ticket en el que me siento, que no es primera fila, es una buena localidad, pone ’780 dólares’. Un abono en la NBA a pie de pista, cuesta tres millones de pesetas. Entonces, tú a esa gente no le puedes decir ‘está castigado Lebron James porque…’ ¡¿Qué?! ¿Tú te crees que…?’ Y lo que te digo, les ves en televisión en frío, los tiempos muertos…el partido no hay quien lo aguante, que dura tres horas. Ojo, con la mentalidad nuestra. Pero si aprovechas el partido para llegar tarde, para tomarte cuatro cervezas, tres salchichas, hay un camarero que está por allí con su maquinita ‘¿Quiere Vd. tomar algo?’ y vuelve con una caja de zapatos en la que vienen con la cerveza de litro, la salchicha, le tienes que dar 5 dólares de propina y cuando llega el tercer cuarto, aquellos negros empiezan de aquí para allá, de aquí para allá…te frotas las manos. Y te sientas allí como un español y piensas de aquí… ¡Joder! Si nosotros vivimos en Afganistán y nos creemos algo… Es totalmente diferente.

De NBA vistió a un jugador. Con entrenamientos individuales, de su mano, Bismack Biyombo fue moldeando su talento, al cincel en manos del maestro de escuela.

-Yo, con Biyombo, he hecho entrenamientos a las siete de la mañana. Y en Fuenlabrada, yo entrenaba con Biyombo los Domingos a las nueve. Que por cierto, le costaba trabajo venir a nadie a abrir la puerta. No estoy hablando mal del Fuenlabrada, sino que pertenecemos a esta sociedad. Y yo vivo en Madrid y me tenía que levantar a las siete. Y al tercer Domingo yo le dije, ‘oye, Bismack, si quieres podemos entrenar más tarde, que a mí no me importa’, porque yo durante un año, a partir de las seis de la mañana, entrenaba todos los días. Con aquel se podía trabajar por el físico que tiene y por el hambre. Claro, cinco hermanos y demás… Si tuviésemos un jugador en perspectiva de NBA, entrenaríamos muy temprano. Pero ¡si es que hay muchos deportistas españoles que lo hacen! ¡Pero que muchos! Mira la chica que quedó medalla olímpica en grecorromana, Maider Unda. Vino aquí al INEF y se aburría. Se volvió, montó cuatro hierros en el gimnasio y siguió haciendo quesos. Depende del tipo de deportista también. Un tío que quiera y te diga ‘estoy dispuesto siempre’, como Mirotic, con esos tíos, al fin del mundo.

-Españoles, no. Por la sociedad, el dinero que ganan pronto, la clase de donde proceden y luego…Yo he tenido a Abrines, que Abrines está ganando una fortuna y es un bebé. No le puedes abstraer del dinero. Parece fácil, pero no puedes. Y entonces se paran, porque crecen a la velocidad de los seniors y es un gran error. Hay un tiempo de aprendizaje que debe ser muy rápido. Porque el que no mejora, empeora, porque nadie se mantiene. Hace poco hablé con él. ‘¿Qué tal estás? Bien. ¿Vas mejorando? ¿Pero vas mejorando como…? Bueno, no, porque entre los viajes…’ No es lo mismo lo que haga un senior de 27 años que ya ha llegado a un status, que un tío de 18. Los jóvenes de aquí, les ves con la música, buenos cuerpos, gente grande y yo decía: a estos chavales, ¿quien se atreve a decirles que no han empatado con nadie? ¿Quien se atreve? Traen cinco entrenadores, cinco personas pendientes de ellos. ¡Estamos tontos! Preparador físico, dos entrenadores, el ayudante grabando… Lo que digo: esta entrevista la podríamos tener sin calefacción y diríamos ‘Aquí hace un frío de puta madre’. Estamos acostumbrado que haga calor. Entonces no es fácil abstraerse.

 

Los jóvenes, el motor del molino de nuestras ilusiones. Existen focos donde es tradición mimarles. Otros acaban cegados por el fulgor de las estrellas que fichan. ¿Por qué los hay en los que ya no poseen una cantera tan prolífica, cuando ha sido un estandarte a lo largo de su historia?

-Porque no creen en ello. Tú, cuando haces un proyecto, tienes que creer en el proyecto, no usarlo para que no se metan contigo. Los proyectos de cantera del Madrid son porque hay que tenerlos, no porque les interese. Cada vez que tú fichas a un chico de estos, tú contraes un compromiso muy grande. Lo tienen los del Barcelona en fútbol, ¿no? Y es la motivación, la educación, la forma de vida…El Madrid lucha por el fichaje, pero luego ya no importa tanto lo que haga el fichaje. No cree en el proyecto. El primero que sabe perfectamente que esto es así, es mi hijo Pablo. Mi hijo, el año pasado, tenía a Jorge Sanz. Sanz, que llega para jugar en ACB justo, justo. Si tú le dices eso a uno del Madrid, te dirá que eres un no sé qué. Pero como Sanz, ha habido muchos anteriores. El Madrid tuvo uno que podría haber sido, que pagó por él siendo cadete, que es Dani Díez. Es imposible. Tienen todas las malformaciones de los mayores. Si está con un balón en la mano y le dice el entrenador ‘vámonos’, deja el balón en el suelo y se va.

Otra tarea: caracteres a forjar. Forman parte del jugador. Sin embargo, quienes trazan los caminos para tal forja, no siempre están bien vistos y nos quedamos en ocasiones solidarizándonos con los que se quedan relamiéndose heridas en el camino.

-El problema es que en nuestro país se castiga a los motivadores. Mira la impresión que da Ivanovic. Le odia la gente y se han puesto algunos que están encantados que le hayan echado. Yo te pondría aquí en fila, quince jugadores que mueren por él, empezando por San Emeterio. Porque los jugadores quieren ganar. No quieren el cachondeo, quieren ganar. Los jugadores hacen sacrificios cuando eso rinde. Y cuando el entrenador es un verbenas, miran para otro lado y cuando le echan, se reúnen y dicen ‘es que no hacíamos nada’. Mira lo que le dijo Ivanovic a Scola. Había jugado Scola con la selección y habían sido subcampeones del mundo. Y al mes de estar entrenando, le pregunta ‘¿qué tal, Luis? ¿Cómo estás? Bien, estoy un poco cansado. Pero estoy bien’ .Scola era de los que entrenaba mucho. Y venían de no sé qué viaje, y Dusko dice: ‘¡Eh, hombres! Mañana todo el mundo descanso, no quiero que vengáis pabellón. Solamente Luis, que está muy cansado’. Pero tú hablas con Luis y te dirá: ‘A mí, este hombre me ha hecho rico’.

Referencias a Ivanovic, reflexiones sobre el club de su vida: Saski Baskonia.

-El ciclo de Dusko se ha acabado. Dusko es un tipo que tiene tanta fe en su trabajo que no conoce jugadores, no conoce nada. Le han dado siempre los jugadores que han querido y él, no te hace caso. Le mandan un jugador un poco lesionado y él no te dice ‘No. Yo no le quiero’. Caso Bennett. A Elmer Bennett lo tenían casi traspasado al Real Madrid, pero tenía el tendón de Aquiles a punto de romperse. Y en la negociación se retrasaron y el médico le decía a Querejeta ‘Le rompe el tendón de Aquiles, ¿eh? Le rompe’. Y efectivamente, se rompió en el Baskonia. Luego, como él era un chico fantástico, se recuperó y jugó en el Madrid. Pero Dusko no escucha nada. Además, siempre tuvo una ventaja en su forma de ser: no llora ”.

-Baskonia ha tenido un sponsor y una diputación muy importante. Y todo eso se ha acabado. Ya no es una alternativa y no lo va a ser durante (silencio)…Va a ser un buen equipo, bien entrenado y bien dirigido. Nada más. Ahora el problema que tendrán durante unos años es que cuando contactan con un agente, se creen que es como un Madrid y un Barcelona y quieren 600.000. Con un Fuenlabrada, negocias. En Baskonia, la respuesta es ‘son 600.000′ Y hasta que eso cambie…Creo que la forma de actuar de Baskonia, que era ir a pescar a caladeros donde solamente iba él, Argentina, Brasil…eso se ha acabado, porque ahora van todos. Y la gente va a por niños de 13 años. 13, ¿eh? Esa veta que generaba encontrar desconocidos como Scola, se ha acabado. El Real Madrid ha traído un niño buenísimo, que es esloveno y es infantil (Luka Doncic). Eso es la escuela. Ese niño, para jugar así, tiene que dedicar muchas horas a jugar, no de salir a correr al parque, no de hacer pesas, no de defender y defender y defender y defender…Ese niño ha jugado como los negros del Bronx. Y cuando ha jugado un poquito bien, su padre ha dicho ‘éste nos retira’. Y entonces, no le han limitado a jugar nunca. Hay un montón de familias con padres detrás, y es normal”.

 

Foráneos que vienen a España y llenan plazas. Sí, es cierto: los buenos, buenos de aquí, siempre saldrán. Sin embargo, hablemos de un segundo escalafón. De la clase media. Del grueso de las plantillas.

-Si miráis en ACB, de 23 a 28 años, no hay más de una docena. Están sustituidos por esos belgas, eslovenos…¿Por qué están esos y no los nuestros? Pues muy fácil. Porque esos, desde los 18 años están jugando. Van jugando sin ambiciones económicas y se plantan en 26 años y llevan muchas ligas jugadas. Alemanes, suecos…Y esos tíos son los que de repente les dices ‘En España te podrías sacar un contrato de cien mil dólares’ No los ganan en su país. Les han contado además, que si juegan bien, pueden ganar doscientos o trescientos mil. Pues ‘vámonos para allá. Yo, para ser zapatero en mi país, siempre puedo’. Entonces, esos ocupan las plazas de los nuestros que no han jugado. Mira, tienes ahora unos tíos como Salva Arco, Arteaga, que ahora salen y tienen veintimuchos años. Si tú coges un equipo ACB como el Valladolid o el Obradoiro, ahí hay un montón de jugadores extranjeros que no son mejores de lo que tendrían que ser nuestras segundas líneas”.

Nuestro Equipo Nacional. Orgullo patrio y causante que muchos jóvenes giren la cabeza hacia nuestro deporte. Ahora, estamos mirando al futuro. Quizás, solamente al próximo. Más lejos, puede llegar a dar miedo.

-La ciudadanía estamos viviendo una filosofía del ‘me preocupo de hoy y de mañana, porque voy a estar yo. Lo de pasado mañana, no me interesa’. Llevamos generando fortuna 8 años. El dinero ha ido a infraestructuras de la Federación, a los propios jugadores y poco más. Hay que alargar un proyecto y Pepe (Sáez), que es un fenómeno, hace un paréntesis de un año, para que no pase nada. La prensa especializada está encantada de que los grandes jugadores descansen. No cuentan con Scariolo, porque Scariolo les ha dicho ‘yo con esos, no voy’, y entonces pone a un funcionario. ¿Hay alguien que se meta con un funcionario? ¿Qué culpa va a tener el pobre funcionario? Y Orenga va encantado, porque no va a tener ninguna responsabilidad. Y la vaca, que está medio exprimida, se la acaba de exprimir al verano siguiente con el Mundial. A la Federación le interesa solamente el Equipo Nacional. Le ha dado un lustre, le ha dado dinero…Esta generación ha sido tan singularmente buena, porque ha tapado todo lo que había que tapar. ¿Y después? Asómate a la ventana y verás el desierto. Y si a Pepe le interesa seguir, porque le interese, a él, pues seguirá y si no, pues a otra cosa”.

-El método FEB es…Lo primero, no hay método FEB. A mí me hace una gracia…Hasta que yo no vi en Mallorca a Abrines, no había ido a ninguna selección. Si tenéis un método FEB, que un tío con un año en serio, se convierta en el mejor jugador de Europa… Y no le conocían… ¿Qué es el método FEB? ¿Cuanto tiempo disponen de los chicos? ¿Mes y medio en verano para jugar un torneo? Estamos por ver, yo estoy por ver, cómo va a ser dentro de 5 años, en todos los sentidos.

Este es Pepe Laso. Ilustrado de nuestro deporte, entrenador desde 1972 a 1989 (Baskonia, CAI Zaragoza y Fórum Valladolid) y aún vinculado en él. Una figura como el maestro de “Historias de la radio”, observador, sabedor y protagonista como aquel. Porque él también fue Anselmo Oñate, “Pichirri” y él también metió goles en el último minuto y de penalti en San Mamés.

-Un día, en un bar con todo el equipo, estaba detrás de una columna y escucho sin que me vieran, a Quino Salvo con su acento gallego, que él es gallego, hablando con De La Cruz: ‘Me cago en la hostia, si Pepe fuese el de Zaragoza (7 años antes), esto no lo permitía. Lo enderezaba’. Ese día fui a mi mujer y le dije: ’Lo dejo. Éste es el último año que entreno’”.

 

Una entrevista de:

Antonio Rodríguez en twitter: @tonystorygnba

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